San Diego continúa en franca mejoría.

Tras haber comenzado la temporada de un modo errático, con tan solo 19 victorias por 40 derrotas, ahora los Padres gozan de un momento muchísimo más dulce del que pudimos vivir en los primeros meses de competición.

Y es que tras este comienzo que hipoteco el 2012, San Diego ha visto el lado más amable de esta temporada con un balance favorable a nuestros intereses de 30-24, lo que nos ha llevado a pensar que este final de campaña pudiera significar mucho más que un lavado de cara de este 2012, sino el punto de partida hacia un 2013 que promete grandes cosas para los Padres: con nuevos dueños, con renovaciones de peloteros muy significativos para el roster de nuestro equipo y con la llegada de jóvenes talentos desde la granja que están dejando unas sensaciones magníficas en la fanaticada, como es el caso de Yasmani Grandal.

Buena parte de culpa de esta rehabilitación de los Padres en la temporada la ha tenido una revitalizada ofensiva que ha visto en la llegada de Carlos Quentin (que se había perdido los primeros 49 juegos del año) el exponente de ataque que necesitaba para reivindicarse a si misma. Su impacto en los buenos resultados fue inmediato, e incluso en la fe en la ofensiva que sus compañeros necesitaban para mejorar en esta faceta. Ahora, nuevamente frente a los Cachorros de Chicago (pero en casa) ha vuelto a ser determinante en la barrida que le hemos propinado a los chicos de la ciudad de viento. Sobre todo en el segundo juego de la serie, donde con un HR de tres carreras fue resolutivo al tiempo que determinante para el devenir de esta serie. Una muestra a fin de cuentas de lo importante de esta figura en el seno de los Padres de nuestro futuro más inmediato.

Pero en esta mejora ofensiva de los Padres (a pesar de que todavía no estamos a los niveles que desearíamos tener, sobre todo en los juegos en el PETCO Park), ha habido otros peloteros muy destacables, al margen de Headley que ya era referente de los Padres al bate desde hace tiempo. Y estos peloteros no son otros sino Alonso, Cabrera y Venable.

Alonso ha terminado demostrando que el movimiento que se realizó entre Cincinnati y San Diego tenía todo el sentido del mundo, mirando cara a cara a un futuro prometedor para nuestra franquicia. Bueno, no solo vino él, sino que Grandal y Volquez también estaban incluidos en el lote y aunque la pérdida de Latos no fue poca, lo que tenemos ahora entre manos será la base sobre la que se edificarán los futuros Padres. Unos Padres que prometen grandes cosas… Veremos a ver si se cumplen los pronósticos. Personalmente soy optimista en este sentido. Bueno, volviendo al tema de Alonso, este ha sido uno de los más destacados en la pasada serie, impulsando carreras importantes para la victoria final de los Padres, lo que viene a confirmar que se está convirtiendo en alguien en quien confiar cuando toma el bate. Se ha de mejorar, por supuesto, pero su relación Calidad/Juventud nos hace poner una sonrisa de satisfacción en rostro cuando pensamos en nuestra huérfana primera base. Huérfana desde que Gonzo abandonase el PETCO Park por Fenway Park. Huérfana hasta ahora.

La rehabilitación de Cabrera para las Mayores ha sido sensacional. Otro pelotero que ha sido muy importante para la serie que hemos vencido con contundencia a los Cachorros, demostrando que poco a poco se está haciendo valedor de un puesto en las Grandes Ligas, algo que ha venido tratando de lograr durante mucho tiempo, y no solo por lo hecho en ataque, sino también por lo logrado en defensa.

 

Atrás han quedado los momentos en los que hasta el último instante de anunciar el roster antes del juego inaugural, su presencia en el equipo grande estaba en el aire. Ahora, junto con Amarista (que llegó procedente de Anaheim como caído del cielo) han tomado el mando del centro del diamante con mejores sensaciones de las que mostraron los que estaban destinados a ser dueños del mismo (Bartlett y Hudson) y que no lo serán más… obviamente.

Venable ha sido otro estilete ofensivo de la mejoría de los Padres. La carrera impulsada por él en el último juego de los Padres y los Cubs y que ayudó sin lugar a dudas para que Richard completase su tremenda joya, es un ejemplo de una faceta de la ofensiva que lidera Venable y que es importantísima. Tiene un promedio de bateo de .364 con corredores en base (20 de 55), además de estar bateando .441 en sus últimas 34 oportunidades de bateo con corredores en posición de anotar.

Todo esto nos muestra que los valores seguros ya no solo se ciñen a uno o dos nombres, dentro de lo obvio de que hemos de mejorar todavía mucho para optar a cosas mucho más importantes de lo que estamos haciendo este año.

Pero es evidente de que no solo de ofensiva ha vivido la mejoría de los Padres en los últimos juegos. La loma ha dado un salto fundamental, en un año en que hemos sufrido lo más grande en lesiones. No hemos parado de mandar lanzadores a la enfermería y eso lo hemos notado mucho. Y tres nombres han destacado dentro de una loma que a pesar de todo está mejorando registros del año pasado.

Mientras que el año pasado tan solo un lanzador logró superar las diez victorias en la temporada (Harang logró 14 triunfos, mientras que Latos y Stauffer se quedaron en nueve), en esta temporada y quedando todavía mucho terreno que recorrer todavía, Richard gracias a su joyita frente a los Cubs logró su novena victoria, y no solo él las logrará, ya que Volquez también tiene visos de superar esta marca (antes de iniciar la serie frente a los Piratas ya tiene siete victorias).

Ambos además ya han podido cumplir otro objetivo importantes, como es el de poder terminar un juego. A Richard se le escapó este hecho frente a Seattle un día antes de que Volquez lo lograse, pero ahora frente a los Cubs Richard lo ha conseguido lanzando 110 lanzamientos, con 71 strikes, sin ceder carreras, solo cediendo cinco hits y dos pasaportes a primera.

Street, que al igual de Quentin ha renovado para ser un Padre en la próxima temporada, también ha sido fundamental para la mejora de los Padres. 20 rescates de 20 oportunidades y una participación en el Juego de las Estrellas son credenciales suficientes para demostrar que es un digno sucesor de un puesto (el de cerrajero) muy bien defendido en el pasado de esta institución (a pesar de estar todavía lejos de los 43 rescates de las 48 oportunidades que tuvo Bell el año pasado.

Ahora hay que esperar que en la serie frente a los Piratas, las cosas sigan por los mismo derroteros que han ido frente a los Cachorros y volvamos a vencer la serie (y si es una barrida, mejor). No vencer para maquillar el balance del 2012, sino para que se puedan acumular el mayor número de buenas sensaciones para que sirvan de plataforma de despegue para un sensacional 2013.

LIGA NACIONAL-DIVISION OESTE

Equipo G P PCT JA
S.Francisco 61 50 .550 -
LA Dodgers 60 52 .536 1.5
Arizona 56 55 .505 5.0
San Diego 49 64 .434 13.0
Colorado 40 69 .367 20.0

Hasta pronto desde España.

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