Tony Gwynn podría regresar a los Padres.

Más de una década después de que Mr. Padre se retirase del béisbol, tras una exitosa carrera en los Padres de San Diego, podría estar cerca el momento de su regreso a su equipo del alma. En esta ocasión en calidad de copropietario del equipo de una ciudad que le adora, por lo mucho que Gwynn le brindó a “The Finest City”.

Una figura que sin duda sería más que bienvenida en la familia de los Padres, que sin duda vería a Mr. Padre como un faro para guiarse, un pilar en el que apoyarse de cara a construir un proyecto fiable para el futuro, en un momento en el que no cabe duda que tenemos materia prima para poder hacer cosas grandes en años venideros.

Y es que no solo dinero es lo que los Padres necesitan (que también lo necesitamos), sino también credibilidad es lo que hace falta para terminar de poner el rumbo adecuado y para poder asentar los mimbres de un equipo que contienda a la mayor brevedad posible. Una credibilidad que se ve en la fanaticada como fundamental, después de ver como se marchaban tantos y tantos buenos peloteros del sur de California hacia otros lugares de Norteamérica con una billetera más profunda que la que los Padres demostraron tener.

Y esa credibilidad, imagen y esperanza que también es necesaria para todo equipo, es lo que Mr. Gwynn puede brindar en mayor media a los Padres, con la esperanza de que eso sirva de mucho para atraer a los jugadores necesarios para apuntalar nuestras opciones de futuro, si la billetera acompaña.

Ahora se confirma que se une a la candidatura que lidera Thomas Tull, para hacerse con los Padres, mostrando ambas partes que la unión entre Tull y Gwynn parece perfecta para ambas partes. Cada uno piensa del otro, que es lo que los Padres necesitan y ahora irán de la mano para imponerse a las otras candidaturas que también parecen que optaran a la compra del equipo y que de momento son el multimillonario Steven Cohen, el ejecutivo de los Medias Blancas de Chicago Dennis Gilbert, el ex propietario de los Dodgers Peter O’Malley y David S. Wolff, propietario de una minoría parte de los Gigantes de San Francisco.

Ahora empieza una contienda que esperemos termine con los Padres en la cima del Oeste en el menor tiempo posible.

Tull, lo desea todo para los Padres y ha apostado fuerte por ello, convenciendo a Gwynn para que se una a él. Tull es propietario de Legendary Pictures, una empresa cinematográficaubicada en Burbak, (California)y fundada por el mismo Thomas Tull, teniendo colaboraciones importantes con Warner Bros. Entre sus inversores se encuentran ABRY Partners, AIG Direct Investments, Banco de Inversores de Capital de América, Columbia Capital, Falcón Investment Advisors y M/C Venture Partners.

Ya en 2008, Thomas Tull, se convirtió en un socio minoritario de Los Acereros de Pittsburg de la NFLtras  la compra de una participación minoritaria del 16 por ciento, con la intención de mantener el control de la propiedad dentro de la familia Rooney. Ahora su objetivo, y no para hacerse con una minoritaria parte, son los Padres y según Gwynn, ve en él un compromiso total en el proyecto de futuro que le tiene preparado a San Diego.

Realmente su papel dentro de la franquicia estaría todavía por determinar, ya que Gwynn es y seguirá siendo de momento (según él mismo) entrenador de la SDSU. De hecho viajará a Las Vegas con los Aztecas en esta semana para comenzar el torneo de Mountain West.

La conexión entre Moores y Gwynn puede ser fundamental de cara a ver quien se termina haciendo con el control de nuestro equipo. Y es que la figura de Mr Padre es enorme y por algo su sobrenombre es precisamente Mr. Padre y no cualquier otro.

Cierto es que atrás quedaron en el tiempo las dos décadas en las que defendió los colores de los Padres y los 15 All-Star que disputó (de 1984, hasta 1999 lo jugó de manera ininterrumpida, a excepción de 1988). Atrás quedaron los cinco guantes de oro (1986, 1987, 1989, 1990 y 1991), así como los siete bates de plata (1984, 1986, 1987, 1989, 1994, 1995 y 1997) y los ocho títulos de bateo de la Liga Nacional (1984, 1987, 1988, 1989, 1994, 1995, 1996 y 1997). También quedó en el pasado el trofeo Roberto Clemente de 1999, el trofeo Lou Gehrig Memorial en 1998 y el trofeo Brach Rickey en 1995.

Todo eso queda en el recuerdo, pero son símbolo de lo mucho que brindó a los Padres y a San Diego, la excelente figura de Mr. Padre. Un símbolo de grandeza de Tony Gwynn y de los Padres, simbolizada en su máximo esplendor en las Series de Campeonato de la Liga Nacional y en las Series Mundiales de 1984 y 1998, así como en los homenajes que recibió en 2004 cuando se le retiró su número 19 en la franquicia de San Diego y en 2007 cuando fue introducido en el Salón de la Fama del Béisbol.

Unos recuerdos que ahora no se quieren quedar en el pasado. Quieren convertirse en visiones de futuro. Ahora Mr. Padre quiere volver a seguir dando muchas más cosas a San Diego, después de habernos dado tanto y tanto.

Habrá que ver quien se convierte finalmente en el dueño del equipo. Pero sea quien sea, solo un deseo. Que el gran beneficiado de esto sean los Padres y su magnífica fanaticada. Amen.

Hasta muy pronto desde España.

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